Como embajadores de esta poderosa planta, nos tomamos muy en serio todo lo que tenga que ver con ella. Dónde se planta, en qué suelo, cómo se cuida, su forma de cultivo y la forma de extracción de su aceite nos importan. Y nos importan mucho.

Todos estos factores influyen en la pureza del aceite de Hemp que utilizamos, en sus efectos positivos en la piel y sobretodo en tu salud. Por eso, durante los últimos dos años, nos hemos dedicado a visitar granjas de cultivo de Hemp en busca del mejor principio activo para nuestra cosmética. Pero antes de nada, ¿sabes qué es el Hemp?

El Hemp es el botánico con más historia en el pasado, más confusión en el presente y más proyección en el futuro.

El Hemp o cáñamo es una variedad de la planta de Cannabis Sativa. Sí, la marihuana también es una de ellas, pero el Hemp y la marihuana son primas hermanas muy diferentes. Aunque ambas se han utilizado con fines medicinales durante siglos, el Hemp no tiene efectos psicotrópicos porque no contiene THC.

Sus beneficios cosméticos van desde su poder antioxidante y rehidratante hasta sus propiedades calmantes y antiinflamatorias. No es solo un potente activo para la piel, sino que contiene cannabidiol (CBD), un gran aliado del bienestar y salud de nuestro cuerpo.

Si quieres saber más sobre THC y CBD, la diferencia del Hemp y el Cannabis o sus beneficios, te recomendamos empezar por nuestra guía del Hemp.

CULTIVO ECOLÓGICO REGENERATIVO

En nuestro viaje para encontrar el mejor aceite de Hemp para nuestra cosmética, dimos con una pequeña granja que cumplía con todos nuestros complicados estándares. Ecológica, de tamaño reducido, con procesos de producción artesanales y propiedad de una familia experta en el cultivo del la planta de cáñamo. ¡Nos enamoraron!

Una granja idílica con generaciones y generaciones de experiencia en el cultivo del Hemp.

Su forma de agricultura es regenerativa. A diferencia del Hemp cultivado en invernaderos, este tipo de cultivo al aire libre permite que nuestra planta se nutra de la luz solar, el aire, la humedad y los ritmos estacionales creando una materia prima de altísima calidad.

Juntos seleccionamos las semillas que se convierten en nuestro aceite de Hemp. Nuestra semilla de Hemp es de cultivo ecológico, lo que garantiza prácticas de cultivo que son respetuosas con el medio ambiente y que conservan la calidad de esta planta al no utilizar insecticidas, pesticidas, fertilizantes ni sustancias químicas.

Así, solo con los mejores métodos de cultivo, y con rigurosos estándares de calidad, hemos conseguido una semilla de cáñamo perfecta para nuestro aceite de Hemp: con una alta concentración en cannabidiol (CBD) y compuestos terapéuticos como antioxidantes, aminoácidos, omegas 3 y 6, flavonoides, vitaminas, minerales y polifenoles. 

MÉTODO DE EXTRACCIÓN ARTESANAL

Igual de importante que la calidad de la semilla de nuestra planta es el método de obtención de su aceite. Estamos muy satisfechos de haber conseguido un aceite de Hemp que no solo es ecológico, sino que es virgen, gracias a su proceso de extracción de prensado en frío que permite conservar todas sus propiedades intactas.

El resultado es un aceite virgen, limpio y puro, con aroma fresco y, obviamente, comestible.

Nuestro prensado en frío se elabora con las mejores semillas de Hemp tras ser cuidadosamente seleccionadas. Mediante el proceso de extracción, se presionan a temperatura controlada para que liberen todos sus valiosos aceites y se filtran para eliminar cualquier resto de cáscara.  

El grado de pureza de este precioso aceite es altísimo, ya que no ha sido tratado con químicos de ningún típico ni sometido a calor durante el proceso de extracción. Junto con el cultivo ecológico y regenerativo de nuestras semillas, hemos conseguido el aceite de Hemp más único y especial que podría darnos la naturaleza.